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Jean Leon en el HCG

El pasado viernes 7 de junio asistí al HCG a lo que se llama un ‘maridaje’ (en inglés diríamos 'pairing', aunque me temo que no siempre significa exactamente lo mismo); maridaje es una fusión, o más bien, un enlace entre elementos distintos que se conjugan dando lugar a un resultado enriquecedor (Pues sí que lo es: A good pairing!)

Este maridaje cultural -pues de esto se trataba- nos proponía revivir la vida de un hombre de fortuna y aventura mientras disfrutábamos de sus vinos, uno de sus grandes sueños hechos realidad, Ceferino Carrión, también conocido como Jean Leon.

De palabra amable, pero firme, Martí Gironell, el escritor, periodista y autor de 'La fuerza de un destino', novela sobre la historia de este personaje, nos abrió las puertas al mundo y a la extraordinaria vida de Jean Leon. Asimismo, con Mireia Torres, directora actual de la bodega Jean Leon, descubríamos aromas y afinidades casi sin darnos cuenta de ello.

Mientras contemplaba los matices del color de aquél, su vino, el espíritu de Jean Leon se desplazaba por el aire, mimado por las palabras de Martí Gironell. Todo ello me inspiraba hacia una idea que me estremecía: el cambio de identidad. Ceferino Carrión, Jean Leon, vivió años terribles y apasionantes; huyó de un país en ruinas hacia una tierra lejana, y, siempre con la mirada hacia adelante, se convirtió en otra persona por voluntad propia.

Me gusta mucho el título del libro, describe perfectamente esta idea de aquel que construye su propio destino. Lo encuentro cercano, a pesar de todas las diferencias que se os puedan ocurrir, a la energía que tenemos quienes viajamos y sentimos nuevos y desconocidos lugares como propios. Me pregunto si esto tiene que ver con un deseo de cambiar quién eres y convertirte en otra persona.

Soñar, sí, pero con los pies en el suelo. Y la lección que me transmite esta historia es que podemos soñar tanto como deseemos, siempre que estemos dispuestos a trabajar duro.

En el aire resuenan nombres: Marilyn Monroe, James Dean, Rita Hayworth... también personas que habían forjado una nueva identidad. Me pregunto hasta qué punto aquellas estrellas ya no eran quienes habían sido una vez, convertidas en dioses y diosas de Hollywood. Me temo que aquí Mr. Leon jugaba un papel importante y personal, tal como os he explicado, al tener los pies en el suelo y saberse al fin y al cabo una persona con las mismas emociones, alegrías y tristezas que cualquier otro. Con la misma necesidad de tener amigos sinceros.

Con todo, los misterios: ¿Qué tendría Jean Leon que disfrutó de la amistad sincera de aquellos nombres míticos del Hollywood de los años 50? No todo puede ser explicado. Hay personas y lugares que te atrapan, con y en los que te encuentras bien, a los que quieres volver o de los cuales incluso no querrías marcharte. Ahora que lo pienso, como el Hotel para el que escribo estas líneas. ¡No veo otro lugar mejor donde volver después de mis escapadas!

Encuentros como este reavivan mis ganas de vivir para encontrar nuevas amistades, nuevos lugares, nuevos amigos. Y al volver, una habitación acogedora, un buen libro y un vino generoso.


Iona Webster

Una escocesa amante de las culturas, perdida voluntariamente en el mundo. Bloggera de viajes para el Hotel Ciudad de Girona.



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